21 ago. 2012

Un souvenir de mal rollo.

Mientras dura un viaje, en la maleta van cayendo todo tipo de souvenirs para los amigos, familia, compromisos... Ya los hemos repartido casi todos, pero es que hay uno que no sabemos a quién encasquetárselo. Digamos que ese día se nos congeló el cerebro y no nos fijamos bien en el tranvía siniestro que estábamos comprando.

Por favor, echadle un ojo a los pasajeros, parecen sacados de Pesadilla Antes de Navidad o cualquier otra peli de Tim Burton:



Creo que si se lo damos a alguien, nos mirará con esa cara de: "¡Huy que bonito! (a ver en qué profundo cajón escondo yo esto) ¡Me encanta!", así que le seguiremos dando cuerda mientras nos pensamos la próxima escapada. (Previo Euromillón, claro, que si no, Costa Brava forever).

15 ago. 2012

Super-Size Me - El desenlace

Que no... que no me he olvidado del tema de la báscula. Tan pronto como me levanté de la cama el Domingo, cámara en mano me pesé. Lo que pasa es que he empezado a currar y llevo un descontrol horario bastante importante. Así que ahora, a las 3 y media de la mañana y sin sueño, me dispongo a anunciar el resultado del experimento:

ANTES DEL VIAJE:





DESPUÉS DEL VIAJE:


Sí amigos, la báscula de Jata no engaña. Quince días a base de hamburguesas, galletas, snacks, filetes, comida china y dulces para acabar perdiendo 800 gramos. ¿El nuevo método Dukan?¿O las caminatas habrán tenido algo que ver? En cualquier caso, no sufráis, que en breve recuperaremos lo perdido con el picoteo habitual.

11 ago. 2012

Adictos al Panda Express

Saludos desde el aeropuerto de LAX, estamos a dos horas de embarcar, llegaremos a casa entre Istambules y cambios de hora, a las  23:50 del sábado, o sea, casi un día entero más de aeropuertos y aviones.

Para desayunar, 50's Burguer y megasandwich en Peggy Sue's, también hemos pasado por el Bagdad Café en la Ruta 66, nos ha parecido un sitio menos alienígena que el año pasado, pero aún así, lo habitan unos cuantos freaks dignos de admirar.

Esta señora ya estaba el año pasado. Aún no le habrán servido el café.


Y ahora mismo, para acabar de destruir nuestros estómagos, hemos gastado los últimos dólares que nos quedaban en el Panda Express, un fast food de comida china que está increíblemente buena y barata. Con galleta de la suerte de regalo, como tiene que ser.


Dia 12 - Las Vegas
Ayer no pudimos escribir porque no paramos un minuto. Esta segunda visita a Las Vegas está siendo mucho mejor que la primera, y es que ahora ya sabíamos lo que hay...
Costa Este - Completamos la Trilogía
Pero... ¿otra vez a Estados Unidos? ¿No os cansáis? ¿No hay mas sitios en el mundo para ir? Estas son las reacciones de nuestros allegados cuando les hemos ido contando que nos volvemos para USA...

10 ago. 2012

Dia 12 - Las Vegas

Ayer no pudimos escribir porque no paramos un minuto. Esta segunda visita a Las Vegas está siendo mucho mejor que la primera, y es que ahora ya sabíamos lo que hay y a lo que veníamos. Empezaremos por lo que se nos quedó colgado en la última entrada, nuestro primer espectáculo en Las Vegas.

Zumanity:

Nunca habíamos visto un show del Cirque du Soleil, y nos quedamos maravillados. El espectáculo es un mezcla de circo, humor y erotismo, sin escatimar en medios. El teatro está echo a medida para esta obra, los actores interactúan con el público, las acrobacias son increíbles, la música es en directo, con una banda excepcional. Todo está cuidado hasta el mínimo detalle, se nota que han buscado la perfección. Aunque alguna cosilla no entendimos por culpa del idioma, el humor picante es algo bastante internacional y nos reimos y emocionamos mucho.

En cuanto a la parte erótica, creo que es un show que se puede ir a ver sin ningún problema. Todo está hecho con bastante buen gusto, y es apto tanto para chicas como para chicos, sea cual sea su orientación sexual. Con tener la mente abierta es suficiente.

Foto sacada de www.lasvegassun.com

Depués del espectáculo ya era un poco tarde, así que aunque intentamos ir a dar una vuelta, de seguida nos dimos cuenta que era mejor volver a la habitación y así empezar con fuerzas al día siguiente.

Y a la mañana siguiente la intención era visitar los casinos que no habíamos visto el año pasado, pero dando un paseo nos encontramos con la tienda de M&M's. Si, como suena, una tienda de cuatro plantas dedicada al maravilloso mundo de éstos caramelillos de chocolate. Lo mejor es la pared de caramelos a granel de la segunda planta. De todos los colores, tamaños y sabores. ¡Qué peligro!


Luego fuimos siguiendo la táctica del año pasado para evitar el calor, esto es, no andar por la calle sino andar por dentro de los casinos, empalmando uno con otro. Vimos el patio de los flamencos del Flamingos, ganamos $1,60 en las tragaperras del París, revisitamos los canales del Venetian...

De todas formas, el ir caminando por ésta ciudad es un error muy grande, por mucho que se vean personajes pintorescos por la calle. El calor, las vueltas que hay que dar para cruzar cualquier calle, las distancias enormes y los comerciales callejeros son una pesadilla.

Elvis vive.. y tiene calor

David Copperfield:

A las 7 de la tarde teníamos entrada para el segundo espectáculo de nuestra estancia en Las Vegas, el show de David Copperfield. Yo no iba nada convencido, de hecho éste lo escogió Judit, pero tengo que decir que me gustó tanto o más que Zumanity.

Ya desde la entrada espectacular que hace, apareciendo de la nada, montado encima de una gran moto, te das cuenta que lo que éste hombre hace es algo grande. Toca todos los géneros de la magia, desde números de mentalismo y adivinación, hasta hacer aparecer un coche en el escenario delante de nuestras narices.

Foto sacada de blogs.gonomad.com

Aparte de lo espectacular de sus números, también hace participar continuamente al público (uno de los números lo hizo a metro y medio de nosotros), y tiene un sentido del humor afilado y un punto ácido que por lo menos a mí me gustó mucho.

Tras el espectáculo, mientras le seguíamos dando vueltas a la cabeza, buscándole el truco al Copperfield, fuimos a sacarnos una espinita del año pasado: la montaña rusa de New York. Desde la ventana de la habitación vemos la primera caída de la atracción, y tampoco parece tanto, pero cuando estás ahí metido la cosa cambia. Sería una especie de Dragon Khan, corta pero intensa.

Y tras el subidón de adrenalina, a vivir la noche de Las Vegas. Pero eso sí, imprescindible para viajeros, con el pase de 24 horas del Deuce, un autobús que para en todos los casinos del Strip. Se acabó el patear.


Aunque parezca mentira, no todo es pagando en la ciudad del pecado, también hay espectáculos gratuitos. Ya hablamos el año pasado de las fuentes del Bellaggio, que hemos vuelto a visitar porque valen la pena, también en el Treasure Island nos ofrecen, tres veces cada noche, las sirenas del TI.


Las sirenas son unas señoritas muy monas, que a base de canciones y bailecillos, mandan a pique al barco de los piratas y se benefician al capitán. Una chorrada como cualquier otra, pero con mucho fuego, acrobacias y explosiones. La verdad es que tampoco nos enteramos de mucho, porque estábamos ocupados con un par de brebajes que nos estaban dejando bastante perjudicados.

Luego paramos en el volcán del Mirage, que entra en erupción cada hora de la noche. Como dijo uno que pasaba por allí: "Un poco de lumbre y agua, no más".


Y tras unas cuantas vueltas por ahí con nuestro vaso-calavera-relleno-de-alcohol-con-pajitas, acabamos en la calle Fremont, en el centro histórico del Las Vegas. Aquí es donde se encuentran los casinos más antiguos, en ésta calle han puesto un techo que proyecta un espectáculo de luces por las noches, y cuando fuimos nosotros había un grupo actuando en la calle, pero igualmente me parece que el grueso de la gente se queda en el Strip y que ésta zona está un tanto de capa caída.

Y si ya hablamos de hoy, poca cosa de momento. Un rato de relax en la piscina del hotel y ahora mismo poniendo al día el blog y cogiendo fuerzas para mañana, que nos toca otro día largo. Y es que tendremos que madrugar para volver a Los Ángeles y coger nuestro avión a tiempo. Queremos pisar de nuevo la Ruta 66, ver el Bagdad Café y comer en Peggy Sue's. Ya veremos si somos capaces de todo.

Bueno, y esta tarde aún nos quedan algunas cosas que hacer en Las Vegas, pero creo que las tendremos que contar desde casa, porque dudo que en el avión nos dejen conectarnos a Internet. Queremos daros las gracias a todos los colegas, compañeros, familiares y desconocidos que nos habéis seguido éstos días, vuestros comentarios y vuestros "me gusta" en el Facebook nos hacen más ilusión de la que os podáis imaginar.

Melon, mango, manzana verde, menta...
Para todos vosotros, un brindis con 16 variedades de Coca-Cola del mundo entero, gentileza de la Coca-Cola Store de Las Vegas. (Vamos a estar con gases hasta Septiembre). ¡Salud!

Día 11 - Death Valley - Las Vegas
La camarera, nos ha comentado que en Death Valley "lo van a pasar calentito", y vaya que sí. No se equivocaba ...
Adictos al Panda Express
Saludos desde el aeropuerto de LAX, estamos a dos horas de embarcar, llegaremos a casa entre Istambules y cambios de hora, a las 23:50 del sábado...

8 ago. 2012

Día 11 - Death Valley - Las Vegas

Desayuno del día, un Lumberjack Slam del Denny's. En teoría es un menú para una persona, y consiste en: Dos pancakes, cuatro tostadas con mantequilla, dos salchichas, dos trozos de bacon, un trozo de jamón braseado, dos huevos fritos y hash browns. Evidentemente lo hemos comido entre los dos y hemos acabado llenos. No tienen sentido de la mesura.

La camarera, que por cierto era hispana, nos ha comentado que en Death Valley "lo van a pasar calentito", y vaya que sí. No se equivocaba.


El primer topetazo con el calor, nada más entrar en el recinto del parque, al bajarnos del coche para pagar la entrada. Por cierto, si $20 para Yosemite me pareció incluso poco, lo mismo para el Death Valley me parece una puñalada. No hay comparación.


La primera parada ha sido en una mina abandonada de Bórax, aquí ya habían clases entre los trabajadores. Los chinos, vivían y dormían en tiendas de campaña en el desierto, los blancos, en un bonito rancho a poca distancia de allí. Ésto es especialmente cruel si se tiene en cuenta la temperatura habitual del lugar, siempre entre los 40 y los 50 grados.


Hoy mismo, a la sombra del centro de visitantes, 112º F, o lo que es lo mismo, casi 45º. Repito, ¡a la sombra!

Luego de recoger el mapa en el centro de visitantes, parada en Badwater, el punto más bajo del continente americano, 85 metros bajo el nivel del mar. Y es que Death Valley en realidad es el hueco dejado por un gran lago que se secó hace 10.000 años.


El color blanco del suelo no es nieve (ojalá), se trata de sal que se filtra por el subsuelo. Para que os hagáis una idea de la temperatura. Seguro que todos habéis andado descalzos por la playa, imaginad el calor que se siente en la planta de los pies, pero en todo vuestro cuerpo. No miento si digo que en la vida he pasado tanta calor. En menos de 20 minutos que hemos estado ahí, nos hemos bebido litro y medio de agua sin darnos cuenta.


Luego hemos ido al Zabriskie Point, un mirador desde donde se ven unas vistas privilegiadas del valle.


Nos hemos quedado con las ganas de visitar el Dante's View, otro mirador que dicen que es muy bonito, pero lo único bonito que hemos visto son dos carteles de "carretera cortada". También nos faltó ver el Racetrack Playa, un lugar donde las rocas se mueven solas, dejando un surco a su paso, pero no pudo ser, caía demasiado lejos.


Y bueno, tras mucho conducir ahora os estamos escribiendo desde...


Nos hemos alojado en el New York, New York, uno de los hoteles temáticos de Las Vegas, con vistas a la montaña rusa que lo rodea y al Montecarlo.


Ahora nos vamos pitando, porque tenemos entradas para Zumanity, el show circense-erótico del Cirque du Soleil. Mañana os contamos que tal está. Perdonad si la cosa ha quedado un pelín escueta.


Día 10 - Tioga Road - Beatty
¡Qué calor! Parecía imposible hace solamente tres días, con la niebla y el frío de San Francisco, pero hoy hemos padecido el desierto en todo su esplendor...
Dia 12 - Las Vegas
Ayer no pudimos escribir porque no paramos un minuto. Esta segunda visita a Las Vegas está siendo mucho mejor que la primera, y es que ahora ya sabíamos lo que hay...

7 ago. 2012

Día 10 - Tioga Road - Beatty

¡Qué calor! Parecía imposible hace solamente tres días, con la niebla y el frío de San Francisco, pero hoy hemos padecido el desierto en todo su esplendor. En Yosemite se estaba bien, gracias a la altitud y a la sombra de los árboles, incluso a la noche refrescaba un poquito. Pero hoy es que nos hemos achicharrado de camino al Death Valley. Comencemos por el principio.


Tioga Road:

Yosemite tenía un último regalo que hacernos, y ha sido ésta mañana en forma de lo que aquí llaman scenic road. Tioga Road es la ruta de montaña que conduce hasta la salida Este del parque nacional. Solamente es accesible en verano y tiene un gran valor paisajístico.


Nos hemos pegado todo el camino con "Ooooooohs" de admiración. Cuando no por un lago, por una vista panorámica. Y cuando parecía que ya lo habíamos visto todo, tras una curva aparecía otra cosa que nos hacía detener el coche y sacar la cámara de fotos.


A veces parecía que estuviésemos en Rivendel, y que tuviesen que bajar los elfos de los árboles, cantando y lanzando florecillas al aire.




Tras muchas paradas y muchas millas, se llega a la salida de lo que es el parque nacional de Yosemite, y a partir de aquí el cambio de paisaje es radical. Siguen habiendo montañas, pero la vegetación prácticamente desaparece y es cuando el sol empieza a picar de lo lindo.

Tras desistir de visitar un pueblo abandonado que había por la zona, ya que no teníamos claro dónde estaba y no queríamos perder demasiado tiempo buscándolo, hemos dado un pequeño rodeo que yo recomiendo a todo el que haga la ruta Yosemite-Death Valley. Se trata del June Lake Loop. Son poco más o menos 40 Km de oasis en el desierto, formado por tres maravillosos lagos. No hemos podido resistir la tentación de parar un rato en el Silver Lake y remojar los pies en el agua helada.


Tras éste último rincón de agua y vegetación, nos hemos adentrado en el desierto, en medio de la nada, por carreteras en las que apenas circula nadie. Algo como lo que sigue más o menos.


En estos parajes es donde yo he cometido la tontería del día. Con 3/4 de depósito hemos pasado una gasolinera y he decidido no parar, pensando que más adelante ya habría dónde repostar. Grave error, porque al consultar el GPS resulta que la gasolinera más próxima estaba ya en Beatty, nuestro destino,¡¡ a 250 km!! Era, o dar media vuelta un buen trecho y perder un montón de tiempo, o arriesgarse a que el depósito aguantara hasta el final, porque creedme que en todo ese rato no hemos visto NADA.


Al final hemos arriesgado, y la verdad que hemos sufrido bastante, haciendo cálculos mentales con los km recorridos y lo que iba bajando la aguja de la gasolina. Hay que decir que los coches que tienen por aquí chupan bastante. Por suerte, por una vez, el GPS se ha equivocado, y cuando estábamos a 100km del destino ha aparecido una tienda de carretera con dos surtidores, lo que nos ha permitido aflojar el culete hasta el final y volver a encender el aire acondicionado del coche.


Una vez en el motel, nos hemos dado cuenta que ya era tarde para meternos en el Death Valley, y que era suicida hacerlo con la canícula que estaba cayendo, así que hemos decidido dedicar la tarde a poner en orden las maletas y el blog, que falta le hacía.

Eso si, de comida-merienda-cena, nos hemos metido en un bar que hay justo enfrente del motel, el Happy Burro, especialistas y campeones de no se cuantos concursos de preparar chile con carne. A mi me ha dado la impresión de que no están muy acostumbrados a los turistas, para ellos, vernos a nosostros, debe ser como para nosotros ver a un sueco entrando a comer en el Bar Pepe que todos tenemos en nuestros pueblos. No pega.


La comida es buena y barata, el chile está rico, aunque eso de comerlo a cucharadas se me hace un poco raro, y la cerveza la sirven en unos tarros como de conservas con asas. En cuanto al ambiente del local y su decoración, digamos que es como darse un chapuzón en los tópicos más manidos de la américa profunda y conservadora. Un contraste muy grande con las grandes ciudades de la costa que ya hemos visitado, donde el ambiente parecía más liberal.

En cualquier caso, yo me voy a la cama con la faena cumplida por hoy. Mañana, nos echaremos varias capas de crema solar e iremos a ver el Valle de la Muerte.
Días 8 y 9 - Yosemite Valley
Saludos de nuevo, al final, mucha broma con que si se nos comía un oso y nosotros casi atropellamos a uno...
Día 11 - Death Valley - Las Vegas
La camarera, nos ha comentado que en Death Valley "lo van a pasar calentito", y vaya que sí. No se equivocaba...

Días 8 y 9 - Yosemite Valley

Saludos de nuevo, al final, mucha broma con que si se nos comía un oso y nosotros casi atropellamos a uno que se nos cruzó corriendo en la carretera. Menudo susto, no me imaginaba que un bicho tan grande corriese tanto. Parece que haga un mundo que nos fuimos de San Francisco, voy a intentar ordenarme un poco para explicar bien la maravilla que es el parque de Yosemite.

Curry Village:

Antes que nada, disculparme por no haber podido seguir el blog al día, pero en cuanto veáis las habitaciones en que nos alojábamos, comprenderéis que el acceso al Wi-Fi estaba un poco limitado:



Esto es Curry Village un cámping hecho a base de cabañas de lona en pleno corazón del valle. Nada más llegar, un Español que pasaba por allí nos dijo: "Esto es una gozada, ya lo veréis". Y qué razón tenía. Pero vayamos por partes, primero las cabañas: Un catre, unas mantas, una bombilla en el techo y un candado en la puerta... y las taquillas anti-osos. No se puede dejar nada de comida ni en el coche ni en la cabaña. Todo tiene que ir dentro de esas cajas de acero en el exterior de la tienda.


Y es que los osos, ciervos y todo tipo de animales salvajes campan a sus anchas por aquí, atraidos por la comida de los humanos. Especialmente temibles son las ardillas, comandos de roedores expertos y entrenados en las más avanzadas tácticas de emboscada y saqueo. Sí sí, ríanse, pero esos animalitos tan monos son rápidos, listos... y les encanta la pizza.

Hola, soy un ciervo.
Y ahora, el parque. Después de mucho conducir entre bosques de abetos, se gira una curva, se pasa un tunel y...


Desde abajo la vista no es menos espectacular:


A partir de ahora, pocas palabras. Pinchad en las fotos y alucinad:

Vista desde Wasburn Point
Panorámica del valle desde Glacier Point
El Capitán
North Dome
Y es que podría pasarme la tarde poniendo fotos. Nuestro gran error ha sido estar solamente un día y medio aquí, cuando ésto da para unas vacaciones completas. Supongo que son las pegas de planear un viaje tipo "menú degustación". Vemos muchas cosas, pero siempre nos quedará algo pendiente.

Al final, el primer día hicimos una pequeña ruta por el Mist Trail, hasta un puente desde dónde se ve a lo lejos una magnífica cascada llamada Vernal Fall. El segundo día madrugamos para hacer la ruta por Mariposa Grove, el bosque de los sequoias gigantes y de vuelta subimos con el coche al Glacier Point, para disfrutar de esas vistas que os hemos enseñado en las fotos.

Mariposa Grove:

Otra maravilla. Está un poco lejos, y hay que madrugar porque el párquing es pequeño y de seguida se llena. Luego toca caminar varias millas montaña arriba y abajo, pero es que estos árboles gigantes son espectaculares. Para que os hagáis una idea, la Judit por fin ha accedido a posar en una foto del blog. A ver si la encontráis:


Hay centenares de sequoias en Mariposa Grove, todos grandiosos, y muchos de ellos bastante peculiares, como por ejemplo el California Tunnel Tree, en el que se practicó un túnel a finales del siglo XIX para atraer al turismo. Menos mal que en algunas cosas la mentalidad ha cambiado. Otro árbol-túnel yace derribado en el mismo parque, testigo de la imbecilidad humana.


Hay mucho más árboles con nombre, como el Grizzly Giant, cuyas ramas son tan gruesas como el tronco de un árbol normal. O la Faithfull Couple, dos sequoias que crecieron tan juntos que sus dos troncos se han fusionado en uno solo. Aquí una foto del Clothespin Tree, cuyo tronco ha ardido tantas veces que le ha dejado un agujero por el que podría pasar una camioneta.


A lo mejor por sí mismos no se aprecia la magnitud de éstos árboles, pero... ¿que tal si los ponemos al lado del museo del parque?


Si, no se trata de la cabaña de Playmobil, es una cabaña de verdad, con unos rangers muy majos que no dudan en ayudarte a que no te pierdas por el bosque y que recomiendan las mejores rutas.


Al final, fueron casi cuatro horas de caminata muy gratificante, ya que para nada nos esperábamos algo tan fantástico. Lo mismo va para el parque de Yosemite en su conjunto. Sin duda la sorpresa positiva del viaje. Un parque natural precioso, lo mires por donde lo mires, con infinidad de excursiones y actividades posibles y muy bien organizado. Otro lugar donde habrá que volver algún día, igual que al Gran Cañón del Colorado. Un regalo de la naturaleza.
Día 7 - San Francisco (III)
Sin duda alguna, hemos acabado dejando lo mejor de San Francisco para el final. La prisión de Alcatraz...
Día 10 - Tioga Road - Beatty
¡Qué calor! Parecía imposible hace solamente tres días, con la niebla y el frío de San Francisco, pero hoy hemos padecido el desierto en todo su esplendor...