2 ago. 2014

Día 2: Muchas cosas buenas...y el metro

El día de hoy ha sido completo, improvisado y agotador. Para no dejarme nada vamos a organizarlo un poco por partes:

Eileen's Special Cheesecake
Se trata de una pequeña pastelería de Little Italy que presume de tener el mejor cheesecake de la ciudad. Los venden en formato de mini pasteles, para poder probar los distintos sabores que elaboran. Nosotros hemos pedido el tradicional, el de fresa y el de plátano, y no sabemos si son los mejores, pero os aseguramos que son una maravilla y que vamos a volver seguro. ¡Qué delicia!

Eileen's - 17 Cleveland Pl



Grand Central Terminal
Después de esto, hemos cogido el metro hacia Central Park, pero de camino hemos hecho una parada para ver la archifamosa Grand Central Terminal. El hall de la estación es grandioso, y el tráfico de gente incesante. Si bien sigue siendo un centro de conexión importante para los viajeros, también hay que decir que es un centro comercial y que, en la galería superior del famoso hall, hay una gran Apple Megastore que hará las delicias de todos los seguidores de esta marca.



Saliendo de la estación se tienen unas buenas vistas de uno de los edificios más bonitos de Manhattan, el Chrysler Building. Si bien su silueta es visible desde muchos lugares de la isla, es desde aquí donde mejor se aprecian los bonitos detalles de su decoración estilo art decó.

Times Square
Parecía que ahora sí que llegábamos a Central Park, pero hemos improvisado una visita a Times Square, un cruce bullicioso, famoso por los anuncios gigantes y por ser la puerta de acceso a la mayoría de teatros de Broadway.


Ahora mismo se encuentra en obras, y está un poco deslucido. Tampoco ayuda el haber ido de día. Aún así, está lleno de personajes pintorescos y molestos vendedores de entradas y tours turísticos. Hay una grada sobre las taquillas de TKTS donde vale la pena sentarse un rato a observar el trajín de gente.

Central Park
Ahora sí, hemos salido del metro en la calle 72 con Central Park, lugar donde se halla el maldito Dakota Building, un edificio singular famoso por varios episodios macabros, el más notorio, la muerte de John Lennon en su portal.

De ahí que en la entrada más cercana al parque se encuentre Strawberry Fields, el sencillo homenaje de Yoko Ono al amor de su vida, y que hoy está frecuentado a todas horas por turistas, admiradores, y músicos cantando canciones de los Beatles.


El parque en sí, más que parque es un bosque, ya que gran parte de su superficie se ha dejado en un estado más o menos salvaje. Sin embargo, también hay un lago donde se puede alquilar una barca de remos (15$ la hora), un bonito estanque donde relajarse mirando como los niños (y no tan niños) juegan con sus barcos de control remoto, un castillo en el punto más alto del parque... Y mucho más que hemos dejado para otro día, ya que estaba chispeando a ratos. Como el jet-lag por su parte estaba haciendo estragos, hemos tomado el metro de vuelta al hotel, pero de camino nos ha quedado ánimo para algo más.

Rockefeller Center
Y es que hemos visto que el metro pasaba por ahí y hemos salido a echar un ojo. El Rockefeller Center es un complejo de edificios comerciales, que alberga oficinas, un enorme centro comercial subterráneo y una de las postales más típicas de Nueva York. La pista de patinaje y el árbol de navidad que hemos visto en tantas y tantas películas pastelosas americanadas navideñas.

La plaza central está muy concurrida, y seguro que en invierno, con la pista de patinaje, la cosa tiene que ganar mucho, pero lo que es la torre principal, el edificio de General Electric, me ha parecido bastante siniestro y amenazante. En la azotea hay un mirador, el Top Of The Rock, que dejamos para otro día (o no), ya que la tarde seguía un poco nublada.


Como curiosidad, decir que hay una tienda de LEGO en la Rockefeller Plaza. Vale la pena echar un vistazo a las virguerías escultóricas que se pueden hacer con este juego de construcción.
 
Ahora vamos a por la parte negativa del día:
EL MALDITO METRO DE NUEVA YORK

No nos está gustando nada el sistema de metro de esta ciudad.

- Por un lado es lioso: hay pocos mapas tanto en las estaciones como en los vagones, por cada túnel pasan varias líneas, que según si son unas u otras, el día de la semana y la hora, y si son expreso o no, paran en unas estaciones u otras.
- Para ir de norte a sur, fabuloso, pero para moverse en sentido Este-Oeste, es un horror, es casi inevitable tener que andar varias manzanas para pasar de una línea a otra.
- Las estaciones están a gran distancia las unas de las otras, aparte que están hechas un asco en cuanto a limpieza y mantenimiento.
- La temperatura en los vagones es como la de Invernalia, y la de las estaciones como el desierto de Arizona, el contraste térmico es brutal.
- Las puertas de los vagones se cierran rápido y sin avisar y dan muy poco tiempo para bajar. A mí me han pegado un buen susto hoy.


Y ya está, que luego no digan que solamente ponemos lo bonito. Hasta mañana, y gracias por seguirnos, recordad que en la página de Facebook siempre colgamos alguna cosa más que en el blog. ¡Hasta la próxima!

Puente de Brooklyn: Unas vistas de postal
Después del rollo patatero del viaje y la aduana, nos quedaba una tarde libre para empezar a descubrir la ciudad de Nueva York y hemos decidido salir a caminar sin un plan muy concreto...
Día 3 - USS Intrepid, High Line y turistadas varias
Ayer estuvimos en el USS Intrepid, un portaaviones de la segunda guerra mundial que han reconvertido en museo del mar, el aire y el espacio...
  • votar

No hay comentarios:

Publicar un comentario