31 jul. 2012

Día 3: Mañana de cine, tarde de barcos.


(AVISO: Hoy la cosa va de cine y tele. Si no te gustan ninguna de las dos cosas, empieza a leer a partir de la foto del Batmovil hacia abajo.)

Los Ángeles, como buena meca del cine, está sembrada de lugares que estamos hartos de ver en las películas y en la tele. El año pasado ya nos pasamos por la funeraria Fisher & Sons, de A Dos Metros Bajo Tierra, este año, además, hemos tirado un poco más arriba para ver la misteriosa casa de una de las series de moda, American Horror History. La verdad que de día no daba mucho miedo, y lo más misterioso ha sido un foco que nos ha iluminado cuando hemos pasado frente a la puerta. ¡¡UuuUuuuuUuuuh!!


Luego hemos ido hasta Carroll Avenue, cuya visita vale la pena por las bonitas casas Victorianas que en ella se encuentran. Dos de ellas aparecían en la serie Embrujadas, y la tercera es la casa donde la novia de Michael Jackson corre a esconderse de los zombis en el videoclip de thriller.


Y ya para redondear, de camino a los estudios de la Warner, pequeña parada en High Voltage Tatto, muy de moda ahora en el Discovery Max con LA Ink. Yo iba con la idea de tatuarme un unicornio rosa gigante en el pecho, pero por desgracia la señora Kate Von D no abre el chiringuito hasta las 12, así que mi piel seguirá virgen.


Warner Brothers:

Todos los grandes estudios están en L.A. y cada estudio tiene su tour para visitantes, pero teníamos claro que iríamos al de la Warner, ya que no hay que comprarse a la fuerza la entrada a un parque temático, como el de Universal, los grupos son pequeños y el guía habla en castellano.


Otro de los motivos son los exteriores, con reproducciones de ciudades que tan pronto pueden ser Nueva York, como Chicago, como cualquier otra. Solamente cambian cuatro cosas y ya está, ni te enteras que lo que hoy es el hospital de Urgencias, mañana es una escuela en otra serie.


Al parecer hay pocos sitios donde se conserven tantos decorados de exterior como en la Warner, de modo que otros estudios deben alquilárselos para rodar. Aquí todo se recicla. En realidad vemos las mismas casas y edificios una y otra vez y no nos damos cuenta que siempre es el mismo lugar en diferentes películas.


 La visita también incluye un museo fantástico, donde por desgracia no nos han dejado echar fotos. Allí hemos podido admirar el piano de Casablanca (tócala otra vez), el vestuario y decorados de series como Big Bang Theory, el traje de Harry el Sucio, los pantalones de Bruce Lee en Operación Dragón y muchas cosas más. Hay una planta dedicada a Harry Potter, pero como que solamente hemos visto la primera y nos costó tres intentos, tampoco le hemos hecho mucho caso.

Otra zona que mola es la de los coches. Ahí hemos visto el Grand Torino de Clint Eastwood, el descapotable del Superagente 86, el General Lee, de The Dukes of Hazzard, un par de Batmoviles...


Nos han enseñado también las interioridades del estudio, que es una auténtica fábrica, con talleres dedicados a la creación de muebles, decorados, estructuras de hierro... todo se fabrica aquí mismo. Y por último, los trucos del rodaje. Hemos visitado el set de El Mentalista y nos han contado las mil y una trampas que hay para que veamos solamente lo que ellos nos quieren enseñar. ¡Somos tan fáciles de engañar!


Al final, un vistazo rápido al bar de Friends, una foto de recuerdo en la estación de Harry Potter (¡Yuju!), y cada mochuelo a su olivo.

Queen Mary:

Por la tarde hemos ido a Long Beach para irnos de crucero. Bueno, en realidad el crucero no se ha movido del sitio, pero nosotros nos hemos transportado a otra época. Se trata del Queen Mary, un transatlántico del estilo del Titanic, reconvertido en hotel y que se puede visitar.

La pena es que hay que ir con tiempo, ya que nosotros hemos tenido que verlo todo en una hora, corriendo, porque hemos llegado a las seis menos cuarto y cierran a las siete. Aún así, nos ha gustado muchísimo. La sala de máquinas es algo impresionante, así como el puente y las estancias del capitán y los oficiales.


Antes de irnos nos hemos apuntado al último pase del Ghosts & Legends Tour, una especie de túnel del terror que se han montado en el barco, visitando las zonas más recónditas y tétricas de la nave. Ha sido muy divertido, sobretodo por el humor negro de los guías.

Y de vuelta al hotel, parada obligada en Randy's Donuts, donde hemos procedido a avituallarnos para seguir machacando el estómago sin tregua.


Mañana nos vamos de la ciudad, algunas cosas se nos han quedado por hacer, pero creo que hemos exprimido el tiempo lo máximo posible. Ahora, un pequeño paréntesis de naturaleza y paisajes nos espera. Tenemos ganas.
Día 2 - Santa Mónica, Venice y Malibú
Finalmente no hemos aclarado la duda de ayer. Hemos vuelto esta mañana temprano a desayunar al Rae's Restaurant y le hemos preguntado a la camarera si sabía qué estaban filmando anoche...
Día 4 - Big Sur
El día hoy ha sido ciertamente agotador, ya que hemos conducido unas ocho horas para ir de Los Ángeles a Salinas por la carretera de la costa...

30 jul. 2012

Día 2 - Santa Mónica, Venice y Malibú

Finalmente no hemos aclarado la duda de ayer. Hemos vuelto esta mañana temprano a desayunar al Rae's Restaurant y le hemos preguntado a la camarera si sabía qué estaban filmando anoche, y su respuesta ha sido sorprendente, porque resulta que está tan acostumbrada a que usen su restaurante como plató de rodaje que ya ni siquiera pregunta a los que vienen. Nos ha contado que por ahí se han  pasado, bien a trabajar o a comer, gente como Madonna, Christian Slater, Steve Martin, Ben Stiller, Elton John (para la portada de un disco), Michael Sheen, Eddie Murphie o el mismísimo Harrison Ford, del cual nuestra amable camarera parecía estar prendada, porque "aunque es un hombre de cierta edad se le ve muy bien".

En esta página salen algunas de las pelis filmadas ahí: http://www.iamnotastalker.com/2009/05/18/raes-restaurant/

Total, que tras un desayuno a lo campeón y un aprovisionamiento de víveres en el Trader Joe's, donde hay bastante producto de agricultura ecológica y hasta vino del Penedés, nos hemos dirigido a la playa, donde la Judit tenía que saldar una cuenta pendiente con el océano Pacífico. Ahora ya puede decir que se ha bañado en las playas de Santa Mónica. Y es que no hay nada como tener a un escultural baywatch vigilándote para meterte tranquilo en el agua.

El Mitch Buchanan del siglo XXI. A todos nos pesan los años.
En el Santa Monica Pier nos hemos montado en la montaña rusa, que aunque no es precisamente el Dragon Khan en cuanto a adrenalina, tiene la gracia de la ubicación pintoresca sobre el mar. Y como no había mucha gente, nos han dado otra vuelta de gratis.

Otra cosa que hay al lado del Pier y que no comenté el año pasado, es un memorial a las víctimas de las guerras. A simple vista puede parecer una exaltación más del patriotismo y las fuerzas armadas de los EEUU, pero en este caso no es así, ya que se recuerdan tanto a los soldados heridos y fallecidos, como a las víctimas Irakíes, con fotos, nombres y apellidos. Lo organiza una asociación de veteranos (veterans for peace) que ha optado por denunciar los intereses ocultos tras las guerras y sus consecuencias. Nunca es tarde para abrir los ojos, aunque para algunos haya tenido que ser a palos.




VENICE

 De camino al paseo de Venice está la Muscle Beach, una playa llena de espectaculares instrumentos de tortura instalaciones gimnásticas donde vale la pena hacer un alto y observar las acrobacias de los atletas que allí van a hacer salud (o a jugarse una fractura de cráneo).

 
Hay que andarse con ojo que no te atropellen en la autopista para bicicletas que recorre todo el paseo, ya que siempre está abarrotada de patinadores, corredores, y sobretodo ciclistas, montados en todo tipo de bicicletas: tándems, bicicletas elípicas, harley-bikes, bicis con equipo de música...


Del paseo de Venice, poco más que decir que no dijese el año pasado. La misma mezcla de mercadillo hippie, músicos callejeros, artistas y freaks que el año pasado. O me vais a explicar qué pinta Optimus Prime en una tienda de sombreros...


...o de dónde ha salido éste hindú-skater-rockstar:


Lo que si que no vimos el año pasado fue la zona de los canales, que por algo la ciudad se llama Venice. Esa es otra espinita que ha caído hoy. Es una zona muy tranquila, parece mentira que a dos pasos esté la marabunta del paseo y en los canales no haya casi nadie. Por nosotros perfecto, es una zona muy bonita, los patios de las casas están por lo general muy cuidados, y dan a los canales, donde tienen amarradas barquitas, kayaks y hasta una góndola, por aquello de hacer más auténtica la cosa.




Third Street Promenade

De vuelta a Santa Mónica, no está de más darse una vuelta por la Third Street. Una calle peatonal/zona comercial donde también abundan los artistas callejeros, con talentos y fortuna desiguales. Para nosotros, que no somos mucho de window-shopping ni de marcas, no sería una parada obligada, aunque para matar un rato tampoco está mal.


MALIBU:

A última hora nos hemos acercado a una de las playas de Malibú que nos caía más cerca, para ver las típicas casitas construidas sobre la misma arena (algunos constructores y políticos de nuestro país se volverían locos con una ley de costas como ésta) pero era muy difícil acceder a ella. Hemos tenido que dejar el coche mal aparcado en el arcén de la carretera, cosa teóricamente ilegal, pero que todo el mundo hace. La otra opción era pagar $20 por aparcar legalmente, pero hoy ya hemos soltado demasiados billetes verdes, y menos mal, porque cuando nos hemos asomado, resulta que la marea estaba alta, así que ni se podía pasear por la arena ni nada. Como estábamos sufriendo por el coche y las fuerzas ya no daban para más, hemos puesto rumbo al motel y mañana será otro día.


Por cierto, o aquí en Los Ángeles celebran San Juan a finales de Julio, o yo cada noche escucho disparos y sirenas. Bueno, no sé, al igual es un crío que le da por tirar petardos a las once de la noche. En fin, demasiadas películas y yo demasiado sueño.
Día 1 - BCN - LAX (El día más largo)
Había una canción que decía: "no sé dónde vivo, no sé que hora es, no sé si es mañana, o todavía ayer...". Bueno, pues lo mismo pero sin patxarán de por medio...
Día 3: Mañana de cine, tarde de barcos
Los Ángeles, como buena meca del cine, está sembrada de lugares que estamos hartos de ver en las películas y en la tele...

29 jul. 2012

Día 1 - BCN - LAX (El día más largo)

Había una canción que decía: "no sé dónde vivo, no sé que hora es, no sé si es mañana, o todavía ayer...". Bueno, pues lo mismo pero sin patxarán de por medio. La cosa es que después de tirarnos casi 17 horas de vuelo por fín hemos llegado a Los Ángeles. Habían otras compañías que ofrecían vuelos más directos pero con escalas más largas, y al final elegimos Turkish Airlines, que aunque la vuelta por el globo ha sido más grande, también era la menos cara (que en Julio-Agosto no hay nada barato), y la que más temprano nos hacía llegar a nuestro destino.

Finalmente, a las 17h bajábamos del avión, pero hasta las 18:30 no conseguíamos salir del aeropuerto. Y es que se pasan un poco con los controles de seguridad. En Estambul primero, con tres controles diferentes de documentación, un cacheo selectivo (que por supuesto nos ha tocado a nosotros) y finalmente nos hemos dado cuenta que la seguridad Turca nos había abierto las maletas (los cerrojos estaban reventados) aunque no nos han desordenado ni quitado nada. Después, ya en LA, la cola de inmigración primero (huellas dactilares, fotografía, cuatro preguntas y toma sello en el pasaporte) y luego otra mega-cola que era más bien una especie de aduana, dónde (esta vez no nos ha tocado), algunos afortunados tenían que vaciar todo el contenido de sus maletas. Perros-salchicha-policía olisqueando en busca de drogas... todo muy peliculero, la verdad.

Y hablando de cosas peliculeras, tras recoger el coche de alquiler, sin querer nos hemos encontrado con Randy's Donuts. Es un poco friki darse cuenta de éstas cosas, pero aparece medio segundo en los títulos de crédito de Californication, al igual nos pasamos a comer unas rosquillas, que no nos cae demasiado lejos.



A eso de las 7 de la tarde por fín hemos podido soltar las maletas en el motel, esto es 25 horas después de salir de casa. Y nos hemos ido a Rae's con la intención de cenar allí. Este restaurante en si no tiene nada de particular, excepto que es el último sitio donde desayunamos el año pasado (unas tortitas muy buenas) y queríamos que fuese el primer restaurante en este viaje. Por desgracia, cuando hemos llegado no hemos podido pasar porque estaban usándolo para rodar una película o una serie. Todo lleno de focos, cámaras, gente con guiones y un par de actores en una mesa. A ver si mañana nos enteramos de qué se trataba concretamente, porque los pancakes no los perdonamos.



Total, que al final nos hemos ido a un "pallevar" que había en frente, hemos cogido unos frankfurts, una hamburguesa y unas patatas con chile y queso, y más felices que unas pascuas, al hotel a cenar, yo a bloguear, y ahora a dormir (¿dormir?¿qué es eso?).
Día 21: Hollywood
Hemos cogido el coche para acercarnos a Hollywood, pasando por Sunset Boulevard, hasta uno de los puntos más cercanos desde donde se puede fotografiar el Hollywood Sign...
Día 2 - Santa Mónica, Venice y Malibú
Finalmente no hemos aclarado la duda de ayer. Hemos vuelto esta mañana temprano a desayunar al Rae's Restaurant y le hemos preguntado a la camarera...

28 jul. 2012

Super Size Me

Si todo ha ido bien, en cuanto se publique ésta entrada ya estaremos metidos en un avión camino de nuestra primera escala. Solamente deciros que se me ha ocurrido un experimento de lo más imbécil, (aunque total, hubo uno que hizo lo mismo y hasta sacó una película ). Se trata ni más ni menos de ver cómo me pongo después de 15 días zampando, cual Sancho Panza, las más diversas viandas que allende los mares se nos ofrezcan.

A tal menester, ayer tuve a bien el pesarme en ayunas con el satisfactorio resultado de 79 Kg. la mar de bien llevados. Y para que nadie dude de la veracidad del experimento, eh aquí la prueba del mismo:



 En cuanto volvamos,  haré lo mismo y veremos si pasa lo evidente y la báscula pide clemencia nada más verme cruzar la puerta. Se aceptan apuestas.



27 jul. 2012

3,2,1...

Vamos a ver: Las maletas a reventar de ropa; un pendrive para las fotos y el otro lleno de música; una carpetita verde empachada de reservas de hoteles y vuelos, los pasaportes, DNIses y carnets de conducir... A ver, ¿qué más? Un puñado de folletos y mapas cortesía impagable de nuestra Personal Travel Assistant, y no nos olvidemos de la bolsa llena de cachivaches electrónicos (Ton-Torrón, vuelves a guiarnos por esas carreteras perdidas, y tu también, Portátil-a-pedales, que desde que te quitamos el Windows vas como un cohete). ¿Y todo ésto dónde lo enchufamos? Menos mal de los adaptadores universales marca ACME, que a todo se adaptan.

No nos dejemos nada, ¡por favor te lo pido! ¡Echa algo para leer, que el avión es muy cansino!¡Y para picar, que no sea que nos quieran hacer pasar hambre con esto de los recortes! Y las cámaras de fotos, y los cargadores, y los móviles, y sus cargadores, y el e-book, y su cargador, y el GPS, y su cargador, y el portátil, y su cargador... ¿y todo ésto quien lo carga?¿Porqué no tendré yo también un cargador?

Una tila, por favor, que me piernan las tiemblas. Bueno, calma, que parece que ya está todo... no ha sido para tanto... Y ahora... ¡¿Que carajo hacemos todo el día que nos sobra antes de largarnos?! Dame otra tila, un buen disco de Leonard Cohen o una sobredosis de Trankimazines, ¡que no puedo más!

2 jul. 2012

Tempus Fugit

Mirando el calendario he caído en la cuenta que hoy hace un año estábamos acabando la Ruta 66. Recuerdo que fue un día físicamente agotador, que caminamos muchísimo para ir desde el hotel hasta la playa de Santa Mónica y al paseo de Venice (lecciones aprendidas ese día: 'los mapas engañan' y 'caminar 17 Km con sandalias produce terribles ampollas en los pies').

También recuerdo que las sensaciones fueron un poco contradictorias.
Por un lado: ¡Ya está!¡Hemos llegado!
Por otro lado: Hemos llegado...¿Y ahora qué?



Durante todo este año, cada vez que veíamos un capítulo de Californication nos quedaba la sensación de no haberle sacado todo el jugo a Los Ángeles. También, viendo algún que otro blog sobre la Ruta 66 y sobre la costa oeste, nos dimos cuenta que nos habíamos perdido una ciudad como San Francisco y una maravilla de la naturaleza como el parque de Yosemite.



Por otra parte,  han pasado algunas cosas este año que nos hacen ver que lo que hoy se puede hacer, quizá mañana no se pueda. Así que, en un alarde de inconsciencia suprema y tras la alineación oportuna de los astros, nos volvemos a acabar lo que de algún modo nos quedó a medias. Iremos al bar donde tomamos nuestro último desayuno el año pasado y seguiremos adelante como si del día siguiente se tratase.

Seguiremos también con el blog, que ya no será propiamente de la Ruta 66, aunque si todo va bien la volveremos a pisar brevemente.

Así que, mirando el calendario, he caído en la cuenta que en menos de un mes estaremos otra vez con el ajetreo de los aviones, las maletas y los hoteles... y me he puesto muy contento.