2 jul. 2012

Tempus Fugit

Mirando el calendario he caído en la cuenta que hoy hace un año estábamos acabando la Ruta 66. Recuerdo que fue un día físicamente agotador, que caminamos muchísimo para ir desde el hotel hasta la playa de Santa Mónica y al paseo de Venice (lecciones aprendidas ese día: 'los mapas engañan' y 'caminar 17 Km con sandalias produce terribles ampollas en los pies').

También recuerdo que las sensaciones fueron un poco contradictorias.
Por un lado: ¡Ya está!¡Hemos llegado!
Por otro lado: Hemos llegado...¿Y ahora qué?



Durante todo este año, cada vez que veíamos un capítulo de Californication nos quedaba la sensación de no haberle sacado todo el jugo a Los Ángeles. También, viendo algún que otro blog sobre la Ruta 66 y sobre la costa oeste, nos dimos cuenta que nos habíamos perdido una ciudad como San Francisco y una maravilla de la naturaleza como el parque de Yosemite.



Por otra parte,  han pasado algunas cosas este año que nos hacen ver que lo que hoy se puede hacer, quizá mañana no se pueda. Así que, en un alarde de inconsciencia suprema y tras la alineación oportuna de los astros, nos volvemos a acabar lo que de algún modo nos quedó a medias. Iremos al bar donde tomamos nuestro último desayuno el año pasado y seguiremos adelante como si del día siguiente se tratase.

Seguiremos también con el blog, que ya no será propiamente de la Ruta 66, aunque si todo va bien la volveremos a pisar brevemente.

Así que, mirando el calendario, he caído en la cuenta que en menos de un mes estaremos otra vez con el ajetreo de los aviones, las maletas y los hoteles... y me he puesto muy contento.
 


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